Conoce la historia de Sonia Ziani, protagonista de “Gipuzkoa Surf Trip”

Mujer, joven, deportista, emprendedora y gipuzkoana

Su pasión es el surf y siempre que podía viajaba para practicar ese deporte o para competir en algún campeonato. De esa pasión, de los viajes y de su experiencia, surgió la idea de montar su propia empresa: Soda Surf Trips, una agencia de viajes de surf.

Con padres de origen marroquí pero criada en Orio, para Sonia no fue sencillo hacerles entender que se podía vivir de un deporte. Y todavía menos, siendo mujer, pero al final lo demostró, y además con creces.

¡Disfruta de esta entrevista para conocer un poco más a nuestra protagonista!

Mis padres tienen otra mentalidad y cuando vinieron aquí no vinieron a acoger la cultura, la tradición de aquí, vinieron a trabajar y a darles una vida mejor a sus hijos. Ten en cuenta que vienen de una cultura en la cual hay que trabajar para ganarse el pan y no entendían el hecho de que una persona podía ser o bien atleta o deportista… O sea, para ellos al final la vida era trabajar para poder traer comida a casa.

Siempre me ha llamado la atención el mar y sí es verdad que, bueno, yo vivía en Orio, y muchas veces con el patín solía ir a la playa y me quedaba mirando a los surfistas. Pues la clásica que dices: “¡Algún día voy a ser una de esas!” Pues me apunté en un cursillo de surf y me dieron la oportunidad con 17 años de empezar a trabajar en Pukas, Adur me dio la oportunidad. Sí que es verdad que tuve mogollón de facilidades por esa parte, pues tanto bien por el material, por las instalaciones para poder surfear…

¿Qué pasa? Me encontré con un problema que el día que aparecí en casa con un neopreno, me dijeron:

“¿Eso qué es?” Claro, esto se lo tuve que explicar, que estaba entrando al agua, que estaba aprendiendo a surfear y la primera pregunta me dijeron: “¿Pero para qué? O sea, tú no tienes la necesidad de entrar al agua, de surfear, de hacer esas cosas”. Claro, al final tienes que tener en cuenta que vengo de… Bueno, mis padres vienen de una cultura, han crecido en una cultura, que no es de una mentalidad tan abierta como la que podemos tener aquí.

Entonces, para ellos fue un choque muy, muy grande. sensar que su hija quería surfear en vez de estar en casa haciendo tareas del hogar y pensando en cómo iba a ser su futuro de casarse, tener hijos…

Ese fue un poco el choque de yo querer surfear y que ellos no lo entendían.

Soda en realidad es como mi pequeña hija. Yo lo llamo un cúmulo de casualidades. Entonces, sí es verdad que cuando empecé a surfear me interesaba en viajar, en surfear olas diferentes, e ir a otros países… lo común, ¿no?

Entonces, empecé a comentar: “Oye, que me voy a Marruecos” y de repente se me animaban tres personas… ”Oye, pues yo también me animo”. Gracias a esas casualidades me anime a empezar con Soda.

El ver que de repente quería hacer un viaje y se me animaba la gente. No conocía ninguna empresa así un poco cercana que hiciesen viajes en grupo, bien dirigidas a mujeres o bien para impulsar un poco el surf. Viene un poco de eso. Luego, es verdad que por casualidad estamos tanto en Marruecos como en Maldivas, que son países musulmanes.

Ofrecemos diferentes servicios. Tenemos un servicio dirigido a las mujeres, organizamos viajes de surf en unas fechas concretas y marcadas en el calendario, así que, si eres mujer te puedes apuntar a esos viajes. Más que nada, estos viajes están hechos para animar a esas chicas que muchas veces, o por vergüenza o porque no conocen a más chicas en su entorno, no se animan a hacer este tipo de viajes.

Ofrecemos diferentes niveles dentro de estos servicios, desde niveles para principiantes hasta niveles más avanzados. También ofrecemos clases de perfeccionamiento, actualmente estamos trabajando con Ibon Amatriain. Básicamente lo que hacemos es ir a diferentes destinos, dentro de un calendario, en todos los servicios hacemos lo mismo, establecemos un calendario. Ibon va a estos destinos con el grupo, siendo el responsable y el entrenador. Entonces, se hacen cursos o clases de video corrección.

Si tengo que decir una ola en la que he llorado, pero llorar de acabar la ola y aplaudirme a mí misma de la emoción, Imsuán hace cinco años, que estuvo épico. De hecho, tengo un video que me grabaron en los que llevaba ya dos minutos en la ola surfeando y ya se me veía tan lejos que pararon de grabarme la ola. Imagínate qué larga era esa ola. Me gustan las olitas bien babosas y largas. O sea, no soy de tubazo, slup, no, porque tampoco tengo nivel para eso. Entonces sé dónde está mi nivel y sé con lo que disfruto. Mis sitios favoritos para surfear son Lafitenia, Imsuán, la playa de Zarautz, Orrua… son playas que me van bien.
El surf, o sea, muchas veces pensamos que el surf es un deporte que o bien empiezas desde pequeño o no vas a disfrutar. Mentira. O sea, yo siempre digo, yo cuando entro al agua, o sea, cambia completamente mi día. Puedo tener un mal día que entro al agua y me da una sensación de paz y de disfrute, hace que me sienta bien. O sea, surfeo porque soy feliz surfeando, porque me gusta viajar, coger olas… Lo que me aporta el surf, conocer a tanta gente, animar a la gente, estar en el agua con más gente. Soy la típica que entra al agua y estoy gritando a toda la gente: “¡Venga, dale a esa que es buena!” O sea, soy una bullona en el agua. Cuando entro se entera a todo el mundo que estoy en el agua. Entonces, es un punto de encuentro que a mí me aporta mogollón y sí que es verdad que igual con cierta edad te puede costar más, pues eso, ponerte de pie, coger la primera ola, pero la sensación, la primera sensación que tienes es la misma sensación a los 50 años o con 15 años. Esa sensación de que me he cogido mi primera ola. O sea, esa sensación es… Es maravillosa
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